Análisis técnico vs. Análisis fundamental
Conceptualmente, el análisis se podría resumir por la célebre frase “divide y vencerás”. Es decir, el hecho de desglosar un todo de forma a poder analizar cada parte individualmente. En el ámbito de la negociación en los mercados financieros existen dos tipos de análisis: (1) técnico y (2) fundamental.
El primero, representa el estudio del comportamiento del mercado, es decir, la predicción de las futuras tendencias de los precios. Para ello, se utilizan dos herramientas principalmente: la evolución histórica del precio; y el volumen (montante negociado, es decir, la cantidad por el precio).
En análisis técnico, hay que considerar tres premisas fundamentales:
1) La información del activo está descontada en el precio: el entorno que afecta al mercado (político, social, económico, etc.) ya está reflejado en el precio;
2) Los precios siguen tendencias: es importante predecir el inicio de las tendencias con el objetivo de maximizar la rentabilidad;
3) La historia se repite: a lo largo de la historia, el ser humano tiende a comportarse de la misma forma ante situaciones similares.
Por lo tanto, el análisis técnico se centra en los movimientos de precios y volumen sin tomar en consideración la información que pueda afectar al valor del activo.
Por su parte, el análisis fundamental basa sus predicciones en el estudio de las noticias y variables que inciden directamente sobre el precio de un determinado activo. Es decir, descarta la información grafista para centrarse en los datos del entorno para determinar el valor intrínseco o valor fundamental. Si el analista concluye que este se encuentra por encima del valor actual, significa que el valor está infravalorado. Por el contrario, si es menor representa que el valor está sobrevalorado. En base a dicha información, se asume que en el futuro el mercado ajustará este desequilibrio, y el precio actual tenderá hacia el valor intrínseco.
En análisis fundamental, las herramientas que se utilizan difieren en función del activo que se analice (no exhaustivo).
• Acciones: análisis interno y externo
o Externo: acontecimientos políticos, sociales, económicos, regulatorios, etc.
o Interno: nuevo producto, nuevo mercado, calidad de la gestión, estados financieros (balance, cuenta de resultados y tesorería), previsiones económicas, planificación financiera de valoración de empresas, ratios u otra información relevante que pueda incidir en el valor.
• Materias primas (Petróleo, oro, maíz, azúcar, etc.)
o Análisis de equilibrio entre demanda y oferta: en función de si la oferta es mayor a la demanda o viceversa, la tendencia será alcista o bajista;
o Evolución de dólar americano: dado que las commodities se negocian en dólares americanos, cuando el dólar pierde valor, el precio de las materias primas aumentan para corregir esa pérdida de valor.
• Divisas
o Balanza de pagos: las fluctuaciones comerciales, de servicios y de capitales influyen en el valor de una divisa dada;
o Nivel de masa monetaria en el mercado para esa divisa;
o Déficit y deuda pública: el descontrol de las finanzas públicas afectan negativamente el valor de una divisa.
Sin embargo, ambos métodos presentan críticas debido a su carácter poco estricto. En febrero 2006, Ben Marshall, Rochester Cahan y Jared Cahan publicaron un paper titulado “Does Intraday technical analysis in the U.S. Equity Market have value?” (¿Tiene valor el análisis técnico intradía en los mercados de capital de Estados Unidos?) con el objetivo de investigar si realmente detrás del análisis técnico existe un fundamento empírico. Para ello, aplicaron casi 8.000 reglas de trading, de las cuales ninguna presentó resultados positivos.
Por su parte, la principal crítica del análisis fundamental radica en la enorme dificultad de poder acceder a toda la información en un tiempo razonablemente corto (recordemos que una noticia puede afectar a los mercados globales en cuestión de segundos). Además, dada la asimetría de información y en muchas ocasiones la falta de transparencia en algunas empresas, resulta complicado poder tomar las decisiones apropiadas.
Finalmente, ¿qué conclusión podemos sacar de ambos análisis? Los mercados financieros no son un casino, pero tampoco una ciencia exacta. Los distintos tipos de análisis son herramientas que deben servir meramente a la hora de tomar decisiones. “Cada maestrillo tiene su librillo”, y esto únicamente se consigue con la experiencia. Lo más importante no es sólo saber ganar, sino saber perder… y sobretodo tener una disciplina.



